Por qué estudiar filosofía
 




¡Filosofía! ¿Para qué?

 

Últimamente se ha marcado mucho la distinción entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu (humanidades). En las primeras entran todas aquellas que siguen el método científico en todo su rigor, tales como: la química, la física, la biología, entre otras. En las segundas, que vienen siendo la sociología, la historia, etc, pero sobre todo la filosofía,  no están sujetan a un laboratorio, considerando así un paso muy importante que es el de la experiencia y aún más la racionalidad propiamente.

Considero dos de las funciones más importantes, aunque Usted entreverá más, en cuanto a las ciencias naturales. La primera sería conocer lo más que se pueda a la naturaleza y así saber cómo comportarnos ante ella. La segunda, que vendría entrelazada con la primera, es manejar o hasta cierto punto dominar la naturaleza para el bienestar y felicidad de la humanidad.

Entre tanto, a la pregunta del para qué estudiar filosofía contestaría que no es para dominar a la naturaleza, no es para manejarla, sino y sobre todo, sería para entenderla, como decía el filosofo Francis Bacon. Ahí entra la labor del pensamiento filosófico o la filosofía: proponer soluciones de una manera rígida y lógica, analizar y reflexionar sobre cómo se esta interactuando, manejando y dominando la naturaleza. ¿Está la ciencia y la técnica dando bienestar o está alterando a la naturaleza? ¿Nos traerán felicidad las recientes bombas de destrucción masiva? ¿Será felicidad los productos que sólo nos sirven y nos hacen ver bien por un momento y luego contaminan el medio ambiente?.

Por otro lado, la ciencia considera o hace objeto de investigación sólo a las cosas materiales, es decir, todos los objetos que se pueden tocar, medir y contar, pero ¿qué pasa con las realidades como el conocimiento, la vida y la libertad? ¿qué pasa después de la muerte, con la nada, etc? O todavía más grave ¿Qué pasa con Dios, y todas las demás realidades espirituales? Es aquí donde la ciencia y la técnica ya no pueden y donde entra la función filosófica: el estudio de todas las cosas, materiales y espirituales.

Es por eso que el sacerdote bien podría conocer o estudiar otra ciencia, primariamente, aunque de hecho conoce y estudia otra, mas es necesario que dé razón, cuando se lo pidan de esa realidad que sostiene todo, la divina, Dios. Es necesario que el sacerdote, seminarista y cristiano en general no sólo conozca la naturaleza, sino que además conozca también la parte espiritual del hombre para guiarlo a su fin último y pueda saciar todo su felicidad.

Por ultimo, muchos piensan que la filosofía es una carrera inútil, que no te deja nada, tal vez en sentido material es verdad que no te hace millonario como muchas otras tampoco lo hacen, pero ahora nuestra sociedad está ansiosa de esos hombre que se despierten, pregunten y respondan convincentemente. Por esos humanos que se aguijoneen en el camión del tiempo y averigüen hacia dónde nos dirigimos, qué es esto en lo que existo, quiénes son los que me acompañan en este viaje, tal vez también dormidos. Esta es la supuesta inutilidad de la filosofía.


Manuel Martínez Santos




 


Ayúdanos a ayudar Cáritas de Orizaba es una organización sin fines de lucro que persigue permanentemente ayudar a aquellos a quienes más lo necesitan. Tu colaboración nos permite asistir a una gran cantidad de personas que viven en condiciones sumamente difíciles.
Más información
Todos los derechos reservados para la Diócesis de Orizaba